Este mismo miércoles tuve el privilegio de compartir una experiencia única de la mano de Voltereta Bali y Rituals, invitación casi a ciegas, ya que no se nos reveló nada hasta la entrada del restaurante, donde te encontrabas con cinco desconocidos igual de perdidos que tú.
Es ahí donde cogías una tarjeta que te daba la bienvenida y una fruta que determinaba tu compañero durante la aventura, con quien luego te sentarías a charlar en un ejercicio para perder el miedo a establecer conversaciones espontáneas. Conectar con personas a las que jamás les has hablado puede resultar difícil, pero una vez se comparte la primera sonrisa, las palabras fluyen.

El sentido del olfato y el tacto los disfrutamos con una relajante sesión de masajes con aceites y cremas perfumadas de la casa Rituals. Sí que es verdad que conocía su gama de productos, pero os aseguro que el masaje fue una verdadera gozada… placer que disfrutamos con los ojos vendados.

Después de Rituals, Voltereta nos sentó a la mesa y nos volvió a tapar los ojos. Jugamos a un juego: una cata a ciegas (¡me encantan!). La cena comenzó con flor de nasi goreng, plato donde teníamos que adivinar los ingredientes y es que esta mezcla de arroz frito con salsa balinesa, verduritas y pollo es súper sabrosa y sencilla de identificar, puesto que los sabores están juntos pero no se mezclan de manera desagradable ni homogénea, sino que armonizan a la perfección.

A continuación y ya con los ojos al descubierto (y bien abiertos), nos sirvieron una brocheta de heura, proteína a la que próximamente le dedicaré un post.
El Postre #DIY en toda regla. En una tabla nos pusieron una pieza de maracuyá que debíamos repartir la mitad de su contenido en un vaso vacío y el resto dejarla en la misma fruta para luego mezclarla con helado. ¡Fácil y rápido de preparar! Genial para el verano.

Y ya, para rematar, nos hicimos unos mojitos con la maracuyá que habíamos depositado en el vaso y brindamos por más encuentros como el de aquella noche.
De este tipo de encuentros aprendes lo importante que es parar, desconectar, respirar… Pensar en ti y en lo agradable de la vida. Si hoy no has tenido oportunidad, no te retrases en llamar a una personas que ames, a pasear, a salir de tu zona de comfort si encuentras el momento… La vida nos bendice con multitud de oportunidades para ser felices, pero la miseria se distingue con más facilidad y muchas veces resulta vencedora. Démosle la vuelta a las cosas y sonríamos ante las adversidades, haciendo frente a nuestros miedos. ¡Nosotros podemos!