Cervezas Alhambra es una marca muy especial para mí. Me recuerda a un viaje que hicimos a Granada mis padres, mis tíos y yo cuando yo aún era un mochuelo… Visitamos el castillo rojo y paseamos por todos sus jardines.
A pesar de realizar nuestra visita el puente del nueve de octubre, recuerdo ir en manga corta, aunque también es cierto que por la noche refrescaba y nos teníamos que poner alguna chaqueta o rebeca que nos cubriera, aunque sólo fuera un poco.

Volviendo al tema principal, que son los momentos tan especiales que ofrece esta compañía, referirme a los eventos a los que he acudido tanto el jueves como el sábado de esta semana, ambos de la mano del Beer Sommelier, Iván Rodríguez. Uno llamado ‘Cervezas Alhambra’, para complacer nuestros sentidos con el color, el aroma y el sabor de diferentes tipos de degustaciones y otro conocido como ‘Cervezas Gastro’, cuyo nombre ya indica connotaciones #foodies.
En el taller ‘Cervezas Alhambra’ se analizan tres tipos de cerveza: Alhambra especial, la 1925 y la Alhambra Reserva Roja.
La primera tiene un color dorado, brillante… Su espuma es pálida, blanca. Sutil en olor y sabor, resulta refrescante.
Un tip para conseguir un efecto olfativo: Tapa con la mano la copa y agítala con suavidad para potenciar su aroma.
La segunda cerveza viene acompañada por una tapa, que en esta ocasión resulta ser ceviche cartagenero de gamba y ketchup, concebida gracias a los milagros de la cocina fusión colombiana y española.

La espuma de esta no es del mismo blanco, es un color más roto y su olor tiene más cuerpo. Son maltas caramelizadas tostadas y su sabor es, por tanto, dulce, teniendo en cuenta el grano húmedo azucarado.
A pesar de estos detalles, sigue saliendo seca y se distinguen sabores a galleta e, incluso, si se deja atemperar, en boca recordará a la miel.
Maridar significa una mezcla de sabores, unir bebida con comida. Complacer las papilas con diferentes gustos y el equilibrio de los diferentes matices obtenidos durante la experiencia.
Por último, la Roja, donde se utilizan maltas más tostadas y se distingue con facilidad un color cobrizo, que no llega a ser marrón. En las fosas nasales se distingue el dulzor de la ciruela madura, de la pasa, de diferentes tipos de frutos rojos. Esta es la cerveza más dulce y, en cambio, sigue dejando un sabor seco. Ideal para asados y platos de caza. En la experiencia gastro se marida con cecina.

Curiosidad: Los sabores dulces se mitigan con el frío.
Graduaciones de estas tres cervezas (por orden): 5,2ºC; 6,4ºC y 7,2ºC.
En cuento a ‘Cervezas Gastro’, en este encuentro de amantes del buen comer y buen beber encontramos de nuevo la Reserva Roja, siguiendo por Alhambra Palo Cortado y terminando con una novedad: la Baltic Porter.
El peculiar olor a coco y vainilla que regala Palo Cortado, de 7,6ºC, tiene que ver con su proceso de elaboración, en barriles de roble americano. Se aprecian sabores de uva pasa y almendra amarga. Se acompaña con pan de higos cubierto con foie y mermelada. ¿Qué tal añadirle un toque picante?

La Baltic Porter tiene sus orígenes en el norte de europa, así como en la levadura ‘ale’. Para conseguir su distinguido gusto a ahumado se deja reposar en barriles de madera de haya. Se aprecian también tonos olfativos de café y regaliz negro. Se recomienda consumir a una temperatura de 10ºC. En la cata se acompaña con una tosta de anguila ahumada sobre un mini pancake. Su graduación es de 7,8ºC.
Conclusión, cerveza campeona: La Reserva Roja. ¡Magnífica!
Para finalizar, os dejo una vídeo-galería de esta fantástica experiencia que con tanto entusiasmo repitiría: