Tocaba domingo de excursión y nos fuimos a Tuéjar, a ver el Azud. Este paraje es ideal para pasar un día de excursión con la familia o los amigos, ya que te puedes bañar en sus frías aguas, que mantienen los dieciocho grados centígrados a lo largo del año o pasear bajo los chopos, sabinas o álamos que componen este privilegiado espacio.

Era la hora de comer y elegimos ir al Hotel Restaurante Casa Álvarez a comer, haciendo caso a las recomendaciones de algunos vecinos del pueblo.
Eran las tres de la tarde y estaba llenísimo. Esperamos media hora sentados junto a la barra hasta que por fin nos atendieron. Era normal que tardaran hasta que se vaciara alguna mesa, entonces, esa pequeña tardanza queda justificada, porque luego nos sorprendió con creces la agilidad del servicio una vez estábamos colocados en nuestros sitios.
Leímos que el menú del día costaba quince euros incluyendo un primero, un segundo, bebida, café y postre, pero nos decantamos por pedir cada uno un plato individual y una ensalada para el centro.

Si hubiera que elegir el plato estrella escogería la tradicional olla de pueblo, una especie de guiso elaborado con patata, penca de cardo, judía roja, morcilla de harina, costilla y pie de cerdo. Los amantes de la carne se enamorarían de ella.

Para los piscívoros como yo, recomiendo escoger el sepionet, acompañado de patatas fritas (se nota un montón que son cortadas por los mismos cocineros) y pimiento asado. También había bonito con pisto, pero estaba un poco seco y no me terminó de agradar el gusto final que dejaba en el paladar. Nuestro cuarto, pero no menos importante comensal eligió paella valenciana hecha a la leña.

Para rematar, los postres: un arroz con leche, una tarta al whisky, unas natillas y una cortada de melón. Toda la carta es casera.

Web del sitio: Hotel Restaurante Álvarez
Ubicación: Avenida Ramón Villanueva, 69, Tuéjar