Si bien en el artículo anterior hablamos sobre la obesidad, ahora es el turno de la desnutrición. Tal y como dice el dicho popular, «mientras la mitad del mundo pasa hambre, la otra mitad está a dieta».
Según datos de 2009 de Médicos Sin Fronteras, de forma anual entre 3 y 5 millones de niños menores de seis años mueren por culpa de este problema. En 2016 se calculaba un porcentaje del 10,8% de población a nivel mundial que sufría este estado.

En cuanto al primer mundo, es vergonzoso ver cómo los medios influyen a gran parte de la población (en particular a los jóvenes) para que se pierda peso sin echar pie al freno, arriesgando la salud y sin ser conscientes de la seriedad del asunto por la falta de conocimiento. La cuestión a seguir no descansa en extremos, sino en estar sano y en forma para poder llevar un agradable día a día.
Algunas recomendaciones de los médicos:
-Conseguir dieta nutritiva a la vez que variada basada en los indicativos de la pirámide alimenticia, es decir, cereales y tubérculos , verduras y frutas de temporada, leguminosas y alimentos de origen animal.
-Vigilar la alimentación de manera más seguida en embarazas, niños y ancianos.
-Almacenar correctamente los alimentos y preparar las comidas siguiendo medidas higiénicas.